martes, 27 de septiembre de 2011

Nostalgias inesperadas

Un poco de nostalgia da, no voy a mentirme… pensar que pase horas y horas pensando y sintiendo sus abrazos, calculando sus huídas y sus regresos.

Que él fue el primero, y único por quien sentí algo parecido al enamoramiento, aunque mejor definiría como envenenamiento.

Que por donde hoy nos cruzamos, y yo esquiva no te miré, nos miramos y besamos varias veces, y caminamos bajo la lluvia en aquel momento donde intuí que algo no fluía como debía…

Que tanto anhelé este momento, en el que te vi sin sufrir, sin ese dolor de garganta, esa angustia que conocí con vos, mejor dicho sin vos, en tus huidas.

Nunca será un adiós, ni un hasta luego… serás aquel veneno, aquella primera gran desilusión, ese ideal que rápido se esfumó, y del que ya no quedaba nada, pero aún así intente rescatar, debajo de aquel granito de arena que me contaste…

Fuiste un sueño de verano, y sé que nunca más te tendré tan lindo e iluso. Sueño venenoso.

1 comentario:

Sueño Recurrente dijo...

El primer amor trae el primer gran golpe.
Es tan difícil superar ese amor, olvidar ese dolor.
El tiempo cura las heridas, pero ésta tiene problemas de cicatrización. Paciencia y optimismo amiga, que cuando el verdadero se presente... ni huirle, ni angustiarse, ni sufrirlo, ni esfumarse, ni esquivarlo, ni envenenarse.